De todos modos, en rueda de prensa, el bloque agropecuario argumentó que el Gobierno exageró deliberadamente esos episodios para confundir a la gente a pocas semanas de las elecciones. Y replicó las críticas de Néstor Kirchner, quien el lunes dijo que algunos "cambiaron tanques por tractores". Buzzi lamentó la frase del ex presidente: "Hoy debería tener el rango de estadista, pero parece un provocador de barrio", señaló.
Luego de un mes sin reunirse, Mario Llambías (CRA), Hugo Luis Biolcati (Sociedad Rural), Carlos Garetto (Coninagro) y Buzzi analizaron ayer la situación planteada luego de que grupos de productores escracharan con insultos y huevazos al gobernador Daniel Scioli y al diputado Agustín Rossi. Se imponía una condena que llegó: "Rechazamos los escraches porque no es la forma constitucional, porque no debemos ser intolerantes ni antidemocráticos. El derecho a manifestarnos con tractores, con pancartas o petitorios existe y no vamos a resignarlo, pero no podemos dar el paso de que se nos acuse de monstruos, autoritarios y retrógados", señaló el líder de FAA, que actuó como vocero de la Mesa de Enlace.
Buzzi, de todos modos, dedicó igual cantidad de minutos a explicar esta posición que a fustigar al kirchnerismo por utilizar estos incidentes como argumento de campaña. "Estas bravuconadas (por las duras acusaciones del oficialismo) sólo sirven para poner cortinas de humo", afirmó. El objetivo, a juicio de los dirigentes rurales, es evitar la confrontación de ideas en la campaña electoral, "demonizar" a las entidades del campo y ocultar la crisis. "Esto es parte de una parodia para sacar de agenda los problemas graves del país", sostuvo Llambías.
Biolcati, a quienes varios funcionarios del kirchnerismo calificaron directamente de "golpista", señaló que ese tipo de manifestaciones "buscan irritar, que nos saquemos. Pero no vamos a contestar a esos agravios y exabruptos. No colaboran a lo que queremos, que es pacificar". En defensa del dirigente, un miembro de la Rural recordó que a principios de año el ministro Julio De Vido buscó a Biolcati para mantener una negociación secreta que luego no prosperó. "Al parecer hubo altos funcionarios que participaban del complot", ironizó.