Por segunda jornada consecutiva los precios de la soja cerraron en baja ayer en el mercado disponible local. El retroceso de las cotizaciones respondió a las importantes pérdidas registradas en la Bolsa de Chicago, donde los fondos de inversión actuaron como sólidos vendedores durante toda la rueda debido a la apreciación del dólar respecto del euro.
Por tonelada de soja con entrega inmediata las fábricas pagaron $ 1000 en las terminales de San Martín, Timbúes, San Jerónimo, San Lorenzo, Rosario y General Lagos, $ 40 menos que anteayer. La Bolsa de Comercio de Rosario señaló que el volumen estimado de negocios fue escaso.
Los exportadores ofrecieron $ 1020 por tonelada de soja en Bahía Blanca, $ 30 por debajo del valor vigente anteayer. En Ramallo y Necochea la oleaginosa se negoció a $ 1000, con pérdidas de 40 pesos. La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya) informó que el valor FAS teórico de la soja resultó de 1117 pesos por tonelada.
La tónica negativa de los precios hizo que ayer no se concretaran propuestas por soja del ciclo 2009/2010.
En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) las posiciones julio y noviembre de la soja bajaron US$ 7,30 y 7,90, mientras que sus ajustes fueron de 280 y 287 dólares por tonelada.
La Bolsa de Chicago volvió a vivir ayer una jornada dominada por la acción de los fondos especuladores que, frente a la fuerte apreciación del dólar respecto del euro, optaron por salir del mercado con la misma celeridad con la que habían entrado. Las pizarras de la plaza estadounidense mostraron mermas de 9,92 y 13,23 dólares sobre los contratos julio y septiembre de la soja, cuyos ajustes fueron de US$ 434,31 y 396,47.
Al cierre de las operaciones en los mercados, la relación entre el dólar y el euro había pasado de 1,4318 a 1,4134, restándole poder de compra a la demanda. Como factores negativos adicionales para las materias primas agrícolas se sumaron la caída del valor del petróleo y el cierre negativo de los principales indicadores bursátiles.
Cereales y girasol
Los exportadores pagaron ayer $ 410 por tonelada de maíz en Bahía Blanca y $ 390 en San Martín y Arroyo Seco, sin variantes respecto del martes. En Timbúes el cereal se negoció a $ 380, con una pérdida de $ 10.
Por maíz de la próxima cosecha los compradores ofrecieron US$ 130 en Timbúes y General Lagos y US$ 125 en San Martín, sin variantes. Según indicó la Bolsa de Comercio de Rosario, durante la rueda se relevaron operaciones por unas 30.000 toneladas de maíz nuevo, volumen similar al registrado en la jornada anterior.
Las posiciones julio y abril del maíz en el Matba perdieron US$ 2 y 2,80, mientras que sus ajustes fueron de US$ 107,50 y 127 por tonelada.
En Chicago los contratos julio y septiembre del maíz retrocedieron US$ 6,69 y 6,79, en tanto que sus ajustes resultaron de US$ 170,27 y 174,20 por tonelada. Fue sobre el mercado de maíz donde los fondos concretaron ayer las mayores ventas.
Respecto del trigo, la exportación sólo concretó ayer operaciones en Lima, donde ofreció hasta $ 608 por tonelada, con entrega en julio. En los puertos del sur de Buenos Aires no se escucharon ofertas de los exportadores, ni por mercadería disponible, ni por grano de la próxima cosecha.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que los molinos pagaron entre $ 540 y 620 por tonelada de trigo, según calidad y procedencia.
El trigo nuevo se negoció a 150 dólares por tonelada en San Martín, con una pérdida de 10 dólares. En el Matba los contratos julio y enero del grano fino bajaron US$ 4,60 y 3,90, mientras que sus ajustes fueron de US$ 153,40 y 158,90 por tonelada.
La posición julio del trigo en Chicago y Kansas cayó US$ 19,11 y 17,36, en tanto que su ajuste fue de US$ 226,89 y 246,83 por tonelada.
En el nivel local, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señaló que la continuidad del tiempo seco y frío en la mayor parte de las zonas trigueras argentinas retrasan la siembra o impiden directamente concretarla. "La agudización del déficit hídrico en Córdoba, La Pampa, Santa Fe, oeste, norte y sudoeste de Buenos Aires y partes de Entre Ríos, conduce al abandono de plantaciones inicialmente planificadas, por lo que la intención de siembra se reduce transitoriamente a 3,2 millones de hectáreas, un 13,5% por debajo de la proyección inicial (3,7 millones) y un 30,3% inferior al área implantada en la campaña agrícola precedente.
Por último, el girasol se cotizó a $ 820 por tonelada en Junín; a $ 812 en Necochea, y a $ 810 en Rosario, Ricardone, General Deheza y Bahía Blanca, sin cambios.